e-ISSN: 2576-0971. E1 – 2021 - http://journalbusinesses.com/index.php/revista
estratégicos en los sistemas nacionales buscando legitimidad y buena gobernanza; as su vez
(Hartasánchez-Garaña, 2009), concluye que la gestión por resultados como otros enfoques de
cambio son importante para el desarrollo de los países, siendo crucial para cualquier gestión del
cambio, la medición de los resultados o desempeño así como la manera de brindar acceso a la
información a la ciudadanía; además de considerarse el planeamiento estratégico como guía para
el desarrollo a fin de alcanzar mejores resultados en el gasto público, brindando servicios de
calidad acciones alineadas a las políticas publicas nacionales y cumpliendo con las normas y
regulaciones de cada sector (Da-Fonseca et al., 2014). (Barros Bastidas & Turpo Gebera, 2018).
Así también la Gestión para Resultados en el Desarrollo (GpRD), definida como estrategia de
gestión que orienta la acción de los actores públicos del desarrollo, para generar el mayor valor
público utilizando instrumentos de gestión que, en forma colectiva, coordinada y
complementaria, deben implementar las instituciones públicas para generar los cambios sociales
con equidad y en forma sostenible en beneficio de la población de un país (CIDE, 2013, pp. 15),
relacionada estrechamente con la cadena de valor, en tanto insumos, acciones, productos,
efectos e impactos que están acompañados de acciones administrativas, denominados pilares: 1.
Planificación orientada a resultados; 2. Presupuesto basado en resultados; 3. Gestión financiera;
4. Ejecución de programas y proyectos; 5. Monitoreo y evaluación (Chica Vélez, 2015, pp. 86)
La Política Nacional de Modernización de la Gestión Pública, suma esfuerzos del gobierno para
enfrentar los retos tradicionales para el establecimiento y conducción de una estrategia nacional
integrada a diseñar y entregar servicios públicos de manera efectiva, eficiente y transparente
(OCDE, 2016, pp. 101); la cual se centra en la gestión orientada a resultados al servicio del
ciudadano, el cual se basa en cinco pilares y tres ejes transversales que coadyuvan a la gestión
integral de los mismos. Los Pilares son: a) Alineamiento de Políticas Públicas, Planes Estratégicos
y Operativos, b) Presupuesto para Resultados, c) Gestión por procesos, simplificación
administrativa y organización institucional, d) Servicio Civil meritocrático y, e) Seguimiento,
evaluación y gestión del conocimiento. Y los tres ejes transversales son: a) Gobierno Abierto,
b) Gobierno electrónico y, c) Articulación Intersectorial. (Pasco Herrera, 2016, pp. 247)
Los países de América Latina y Asia vienen implementando la Gestión para Resultados para tratar
de salvar las brechas del desarrollo, pero de una manera parcial (con una variable, el Presupuesto
por Resultados), mientras que en los países de la OCDE de manera más integral. El Presupuesto
por Resultados es necesario, pero no lleva automáticamente a una Gestión para Resultados para
el Desarrollo (PCM, 2012, pp. 17) , esto es coincidente con lo señalado por (Shack & Rivera,
2017, pp. 16), que indica que, que la Gestión para Resultados (GpR) en el Perú inició formalmente
con la implementación del Presupuesto por Resultados (PpR) desde el año 2007, la cual
introduce un cambio en la forma de hacer el presupuesto, parte de una visión integrada de
planificación y presupuesto y la articulación de acciones y actores para la consecución de
resultados.
Es evidente que la transformación del funcionamiento administrativo público requiere un largo
proceso de maduración para su paulatina y efectiva instrumentación; que han funcionado bajo el
modelo administrativo tradicional, donde se priorizaba el cumplimiento de aspectos formales
exclusivamente orientados al control del uso de los recursos públicos (CEPAL, 2014, pp. 113);
dada la creciente exigencia en cuanto a la construcción de Gobiernos más efectivos y eficientes,
lo cual se ha traducido en el impulso de reformas institucionales, siendo la Gestión para